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FUNERARIA

LORDUY

Somos una funeraria de tradición con casi un siglo de experiencia ofreciendo nuestros servicios en la ciudad de Cartagena y Colombia. Contamos con modernas instalaciones en las que el confort y la serenidad predominan en nuestro entorno; con el objetivo de aliviar el impacto a los familiares en esos momentos difíciles.

MISIÓN

La Funeraria Lorduy tiene como misión brindar tranquilidad y asistencia a los familiares antes, durante y después de los servicios exequiales, prestándoles apoyo, dando orientación y facilitando los procesos para ofrecer un servicio integral.

VISIÓN

Ofrecer una propuesta exequial innovadora, basada en principios sociales y humanos, que permitan a la funeraria posicionarse a nivel nacional.

Historia

La funeraria Lorduy S.A. es una de las empresas pionera en este servicio, sus inicios se remontan a 1812 con el maestro carpintero Pantaleón Lorduy como ebanista funerario, y a finales del siglo XIX, época en que Máximo y José Gil Lorduy Viñuela contrataban con el Estado para hacer obras y reparaciones en el ramo de la ebanistería y la carpintería entre 1878 a 1888. A principios del siglo XX, en la década del diez, adecuan su sitio de labores como Taller-almacén, taller de ebanistería de la familia Lorduy ubicado en la típica calle de la Moneda del histórico barrio de San Diego de la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia.

La funeraria Lorduy S.A. es una de las empresas pionera en este servicio, sus inicios se remontan a 1812 con el maestro carpintero Pantaleón Lorduy como ebanista funerario, y a finales del siglo XIX, época en que Máximo y José Gil Lorduy Viñuela contrataban con el Estado para hacer obras y reparaciones en el ramo de la ebanistería y la carpintería entre 1878 a 1888. A principios del siglo XX, en la década del diez, adecuan su sitio de labores como Taller-almacén, taller de ebanistería de la familia Lorduy ubicado en la típica calle de la Moneda del histórico barrio de San Diego de la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia.

Posteriormente, la funeraria pasó a manos de su hijo Don Francisco Lorduy Revollo, un visionario de su tiempo, quien con empuje, dedicación, constancia y perseverancia logró expandir mucho más el negocio.

Este gran hombre como lo fue Francisco Lorduy Revollo, se trasladó en 1933 a la casa del Pie del Cerro donde siguió con el negocio familiar, allí conformó una familia con María Baena de Lorduy. Desde entonces, durante 45 años, siendo pionero de su empresa y como buen líder, marcó los derroteros de ésta y otras empresas fúnebres que apenas se iniciaban, imprimiendo un aire de modernidad que tuvo un positivo impacto social.

En aquellos tiempos, la costumbre de velar a los fallecidos en su residencia fue cambiando, a raíz de la creación de las primeras salas de velación de la ciudad. En 1952, Don Francisco Lorduy Revollo logró que los carros mortuorios desplazarán definitivamente a los coches tirados por caballos.

Después de varias administraciones y gerencias de: Francisco, Raúl y Daniel Lorduy Baena, la funeraria pasó por un proceso de transición. Durante los últimos años, la administración de la Funeraria Lorduy ha estado a cargo de Alberto Lorduy Baena, quien ha guiado con mano suave, pero firme, reformando la vieja estructura de la funerario por otra de mayor envergadura, sofisticación y confort, guiando a su grupo de colaboradores por los caminos de lealtad a sus metas y a su equipo de planta.

*Referencia histórica realizada por: Luis Carlos Lorduy Vergara. Historiador.